Aunque algunos autores lo consideran un colgajo,
en realidad es una técnica de sutura para el cierre directo que sirve para
disminuir la longitud final de la cicatriz.
Sobre la elipse original se dibujan 2 rombos laterales
como se muestra en el dibujo de forma que al suturar se ahorra la extirpación
de ambos picos.
Esto supone una disminución considerable en la longitud
de la herida que es de enorme utilidad en lesiones localizadas cerca de
orificios naturales, como el canto externo de párpados y la comisura de los
labio.