Sutura
directa

Paciente enviada por el médico estético porque
llevaba tratándole un año y medio de "herpes" en el labio superior
que no acababa de curar con antivíricos.
Con la sospecha clínica por nuestra parte de
basocelular se decidió su extirpación quirúrgica. Inicialmente las opciones
de reconstrucción que se plantearon fueron un colgajo de Limberg (dibujo de
la fotografía), un colgajo de avance bilateral (una H, dejando la sutura en
el borde bermellón del labio y bajo ambas coanas), o bien un colgajo en A-T.
Sin embargo una vez extirpada la
lesión con Cirugía de Mohs diferido, se optó cerrar el defecto mediante
sutura directa extirpando una pequeña cuña de labio superior para evitar una
oreja de perro. Se empezó a suturar por la zona de la mucosa para
trasladar la oreja a la zona superior de la cicatriz y que así se viese menos.


Además de
la razón expuesta inicialmente sobre el principio de usar lo más simple para
reconstruir, otro de los motivos que nos decidió a usar la sutura directa
en este caso fue que la paciente llevaba los labios infiltrados y bien
infiltrados con silicona, lo que nos llevó a no "toquetear" demasiado
la zona.
El estudio histológico posterior confirmó que se
trataba de un carcinoma basocelular.
Foto de control a los 2 meses.
La paciente llevaba los labios tatuados, por eso a
los 30 días de la intervención la tatuadora retocó la zona central del
tatuaje de los labios y por ese motivo se aprecia una zona negra".
Dr. José Ricart