Se
trata de un colgajo de transposición con base superior, útil para los defectos
del ala nasal y la parte inferior de la cara lateral de la nariz.
Se diseña un colgajo paralelo al pliegue melolabial (el formado entre la mejilla y el labio superior) con su extremo inferior en punta para facilitar el cierre directo de la mejilla, y se escinde un triángulo de Burrow por encima del defecto quirúrgico primario.
Una
vez desplazado, se recorta el extremo distal en pico del colgajo para adaptarlo
perfectamente al defecto y se sutura directamente la zona dadora por el
surco melolabial.
Es importante el adelgazamiento de la mayoría de la grasa subcutánea del colgajo y el empleo de suturas en el periostio para evitar el efecto trampilla.
Es simple de diseñar y rápido de ejecutar pero, a pesar de ser ampliamente usado, el resultado a largo plazo es peor que el obtenido con otros colgajos. Entre los inconvenientes de este colgajo hay que resaltar el efecto trampilla que requiere frecuentemente una segunda intervención al año para deshipodermizarlo.
La piel de la mejilla no es la misma que la de la nariz y a menudo se nota el color y la textura diferentes, especialmente en varones. Este problema no mejora incluso después de muchos años, aunque las líneas cicatriciales sean imperceptibles. En varones, cuando el colgajo es largo, hay que tener precaución para no transferir piel pilosa de la barba a la nariz. Por otra parte, la base del colgajo debe ser superior ya que si es inferolateral es frecuente la obliteración del surco alar.
Dr. Francisco Russo de la Torre
| 2º Caso |
Dr. Francisco Russo de la Torre
| 3º Caso |
Basocelular de ala nasal reparado mediante colgajo nasolabial. Resultado postoperatorio a los 5 meses.
Dr. Francisco Russo de la Torre
| 4º Caso |
Paciente con queratoacantoma de ala nasal.
Dr. Ricardo Suarez Fernandez