La lamela posterior del párpado, que se compone de la conjuntiva, de los retractores y del músculo liso tarsal, sirve muy bien como lamela de sujeción por su elasticidad y proximidad a la superficie del globo ocular.
Después de movilizar la capa, se fija al resto del párpado o al canto. El músculo orbicular se transpone para sujetar la lamela posterior.
Postoperatorio después de cubrir la lamela de sujeción anteriormente con un colgajo de piel.
Dr. Markus J. Pfeiffer
2º Caso
Otro caso similar, con transposición de la lamela posterior (retractores inferiores), pero esta vez con la colocación de un injerto libre de piel para cubrir anteriormente el defecto.
Dr. Markus J. Pfeiffer