Se
trata de un colgajo de rotación que en realidad incorpora un avance V-Y en la
región glabelar y en ocasiones transposición de la línea media. Para realizar
este colgajo se trazan las líneas de incisión a través de los pliegues
glabelares, se diseca ampliamente el colgajo y se sutura primero la zona
inferior del defecto para luego recortar la parte lateral del colgajo que sobra,
suturando finalmente la glabela en V-Y.
La sutura del canto interno debe realizarse con puntos en colchonero para elevar los bordes y evitar que durante el proceso de cicatrización se suba un borde sobre el otro. Este colgajo es útil para reconstruir defectos de la raiz nasal, caso en que es más evidente el movimiento de transposición, así como defectos del canto interno, donde el movimiento de rotación es el principal.
A pesar de ser el colgajo clásico empleado en defectos del canto interno
presenta algunos inconvenientes.
La piel glabelar es de mayor grosor y puede originar una convexidad en el canto
interno. Esto puede ser de utilidad en caso de resecciones profundas al rellenar
el hundimiento creado, pero en la mayoría de los casos crea una deformidad
inestética. Para evitarla puede adelgazarse el colgajo recortando parte del
tejido subcutáneo con precaución para no llegar a comprometer su vascularización
y en ocasiones es necesario fijar el colgajo al fondo del defecto. Otro de los
inconvenientes de este colgajo es el acercamiento de las cejas y la transposición
de pelos del entrecejo al canto interno. En estos casos puede diseñarse un
colgajo adicional en Z a nivel glabelar que evite el acercamiento excesivo de
las cejas. Como último inconveniente, si el tumor afecta a los bordes mediales
de los párpados, el colgajo difícilmente va a ser extensible hasta esta zona.
Resultado postoperatorio al año.
Dr. Francisco Russo de la Torre
Dr. Salvio Serrano ortega