Se trata de un colgajo de doble transposición extremadamente útil para reconstruir defectos de la punta, zona medial del ala y zona inferior de la cara lateral nasal.
En el diseño del colgajo, el primer lóbulo se dibuja algo más pequeño que el defecto primario y con su eje central formando un ángulo de 45º. El segundo colgajo también se diseña más pequeño que el primero y con su eje a 45º del primer colgajo y, por tanto, a 90º del defecto.
Como son colgajos lobulados es frecuente la aparición de orejas de perro, por lo que es importante despegar ampliamente e incidir dos triángulos de Burow, uno en el punto de rotación inferior del defecto primario y el otro en el extremo superior del segundo colgajo.1º caso
Pulsa sobre la imagen para agrandar
Los defectos laterales no deben ser reconstruidos con colgajos basados lateralmente ya que atravesarían la concavidad formada entre la nariz y la mejilla y causarían un efecto en tienda de campaña con elevación del pedículo del colgajo difícil de corregir.
Entre los inconvenientes destacan la frecuente aparición de orejas de perro, la deformación alar si los colgajos son diseñados demasiado estrechos y la longitud y complejidad de la cicactriz. Sin embargo, si la técnica se realiza correctamente se consigue un inmejorable resultado estético final de la cicatriz y falta de distorsión anatómica regional, convirtiéndose en el colgajo de elección de la zona, no sólo para defectos menores de 1,5 cm como aconsejan algunos autores, sino incluso defectos mayores.2º caso
Pulsa sobre la imagen para agrandar
Dr. Francisco Russo de la Torre
3º Caso
![]()
![]()
![]()
Resultado a los 3 meses.
Dr. Antonio González Ruiz